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Ruta del Barranco del Horcajo

 En el Parque Natural del Alto Tajo

Ruta del Barranco del Horcajo

La Ruta del Barranco del Horcajo es circular y tiene un recorrido de unos siete kilómetros. El desnivel que debe salvarse es de unos 200 metros. Se puede realizar en cualquiera de los dos sentidos y es una de las más interesantes de las que hay señalizadas en el Parque Natural del Alto Tajo. Cualquier estación del año es perfecta para recorrerla, pues cada una de ellas muestra unos atractivos diferentes. No obstante conviene evitar los días más fríos del invierno.

VII Campeonato Mundial de Combate Medieval Castillo de Belmonte 2020

Entre el 30 de abril y el 3 de mayo.

El bello Castillo de Belmonte, en la provincia de Cuenca, será escenario, una vez más, del Campeonato Mundial de Combate Medieval. Coincidiendo con el puente de mayo, y seis años después del primer Campeonato Mundial de Combate Medieval celebrado en España, esta localidad conquense vuelve a organizar este original evento deportivo.

Alajú, plato típico de Cuenca.

Un dulce para acompañar al café.

La cocina conquense está surtida de un buen repertorio de platos singulares. Morteruelo, ajoarriero y zarajos son algunos de ellos. El alajú enriquece la lista a la que tampoco puede faltar un licor muy original como es el resoli. El alajú es un dulce que acompaña muy bien al café, o incluso al citado resoli. Aunque por su similitud al turrón pueda pensarse que se como solo en Navidad, a los conquenses les gusta degustarlo durante todo el año.

Fortaleza de Castillo de Garcimuñoz

Un castillo medieval con renovados aires futuristas.

El pequeño pueblo de Castillo de Garcimuñoz, en la provincia de Cuenca, junto a la autovía A3, posee una recia fortaleza que forma parte de la Ruta de los Castillos del Marqués de Villena. La fortaleza que en un principio era medieval, es en la actualidad, más que modernista, futurista. Podrá gustar más o menos pero, con seguridad, no dejará indiferente a nadie. 

La Ciudad Encantada de Cuenca.

Un paraje singular en el corazón de la Península Ibérica, 

Enclavada en la Serranía de Cuenca, la Ciudad Encantada es uno de los parajes naturales más singulares que se pueden encontrar en la comunidad autónoma de Castilla La Mancha. Las formaciones rocosas generadas por la erosión lenta, pero incesante, del agua, el viento y el hielo logran que los viajeros vean osos, barcos o focas donde solo hay piedras. 

Ruta de los castillos del Marqués de Villena.

Belmonte, Alarcón y Castillo de Garcimuñoz.

La Ruta de los castillos del Marqués de Villena vincula tres castillos recientemente restaurados siguiendo modelos diferentes y cuyo resultado es una más que interesante ruta turística. En ella el viajero, además de adentrarse en la historia del final de la Edad Media en España, podrá admirar las tres diferentes formas de restaurar un edificio histórico y, a partir de ahí, formar su propio juicio de valor.

Ruta del Vino La Manchuela.

A caballo entre las provincias de Albacete y Cuenca.

Tomando como referencia el territorio que engloba la Denominación de Origen La Manchuela se ha articulado la Ruta del vino de la Manchuela. Con ella se pretende promocionar como destino turístico estas tierras del sur de Cuenca y del norte de Albacete que, además de excelentes productos agroalimentarios ofrece un patrimonio cultural muy interesante.

Morteruelo, el plato típico de Cuenca.

...y una joya de la gastronomía tradicional.

El morteruelo es uno de los platos típicos de la provincia de Cuenca. O tal vez habría que decir que es la gran joya de la gastronomía conquense. No hay restaurante de la ciudad, ni de la provincia, que no lo ofrezca en su carta. Por lo tanto, un viaje a estas tierras no sería completo sin degustar semejante delicatessen.

Nonumento Natural del Nacimiento del Río Cuervo.

En el Parque Natural de la Serranía de Cuenca. 

Uno de los parajes más conocidos de la Serranía de Cuenca es el Monumento Natural del Nacimiento del Río Cuervo. Situado a unos 1500 metros de altitud sobre el nivel del mar, y muy cerca de la pequeña y dispersa localidad de Vega del Codorno, este hermoso rincón es todo un espectáculo de la naturaleza. Las frías aguas de este aprendiz de río se despeñan, nada más nacer, a través de los delicados hilos que dejan escurrir las rocas tobáceas recubiertas de musgo. 

Catedral de Cuenca.

Un edificio de inspiración anglo-normando.


El icono más representativo de la ciudad de Cuenca es el de sus Casas Colgadas, que no colgantes. Pero el edificio más monumental que encontrará el viajero recorriendo su intrincado casco histórico es el de la Catedral de Santa María y San Julián, cuya fachada principal da a una irregular Plaza Mayor. Por lo tanto, su visita es imprescindible. Una visita con la que se conocerá su accidentada historia que es tanto o más interesante que los propios tesoros artísticos que alberga entre sus muros. 

Castillo de Belmonte, en Cuenca.

En un lugar de la Mancha...

El Castillo de Belmonte es uno de los más fotogénicos que se pueden encontrar, no solo en la provincia de Cuenca, sino también en todo el territorio nacional. A sus espaldas carga el relevante papel representado en ciertos periodos de la historia de España. En la historia del cine también ha escrito su pequeña página al haber servido como localización en algunas películas. Por todo ello, este monumento es una visita obligada a la que sus propietarios le han añadido valor a través de diversas iniciativas.

Alarcón, el pueblo más bonito de Cuenca.

Posee uno de los paradores más coquetos de la red.

La pequeña villa de Alarcón se asienta sobre un meandro Júcar, a una elevación considerable de su cauce. Un enclave realmente privilegiado desde una perspectiva defensiva. Por ello no es de extrañar que este lugar estuviese poblado desde antiguo. Así lo indica el propio nombre cuya etimología árabe significa "la fortaleza". Se intuye observando el soberbio castillo que, aunque totalmente reconstruido tras la reconquista, el origen de sus primeras piedras hay que buscarlo en la época en la que estas tierras estaban bajo el dominio musulmán.

Diez bonitas Plazas Mayores de Castilla la Mancha.

Monumentalidad, originalidad y arte popular.

Elaborar una selección limitada de Plazas Mayores de cualquier región es una tarea complicada. Son muchas las que merecerían estar en la lista, y por lo tanto siempre es injusto no incluir a todas. En esta selección de Plazas Mayores de Castilla la Mancha se han recopilado dos por provincia con el fin de que toda la región quede representada de modo equitativo. Por otro lado, se ha procurado mostrar la diversidad arquitectónica que ofrecen estas tierras de la meseta sur. Por ello se han escogido aquellas que aportan cierta singularidad con el objetivo de ofrecer variedad al artículo. Se finaliza, para paliar posibles agravios, citando aquellas otras que, aunque no se hayan destacado, también merece la pena ser mencionadas por ofrecer interés turístico.

Los 10 sitios que hay que visitar en la Serranía de Cuenca.

Rincones con mucho encanto.


La Serranía de Cuenca ocupa una amplia extensión al este y norte de la provincia. Su paisaje ha sido modelado por la erosión de diferentes agentes que han dado lugar a rincones llenos de encanto. Unos rincones en los que históricamente el hombre, lejos de deteriorarlos como ha ocurrido en otros lugares, ha convivido con ellos en perfecta armonía, habiendo legado un extraordinario patrimonio natural. Al recorrer la Serranía de Cuenca hay que despojarse de los prejuicios y no buscar la espectacularidad de altas y escarpadas cumbres, para dejarse embaucar por la belleza y sensibilidad de recónditos parajes. A continuación se proponen diez paradas imprescindibles para disfrutar de esta prolongación del Sistema Ibérico.

Real Balneario de Solán de Cabras.

Relax en la Serranía de Cuenca.

Interior del Palacio Hostelería
Enclavado en un paraje de excepcional belleza, el Real Balneario de Solán de Cabras se nos antoja como un lugar muy recomendable para desconectar del ajetreo diario. Mimetizado en lo profundo de un frondoso valle, junto a las aguas despeñadas del río Cuervo, lo único que desentona es el complejo industrial dedicado al envasado y comercialización de sus codiciadas aguas minerales. Aun con ello, los clientes de este establecimiento encuentran la paz y el sosiego que en pocos sitios se alcanza como en este recóndito ricón de la Serranía de Cuenca localizado en el municipio de Beteta.

Paseo en bici por la hoz del Júcar a su paso por la ciudad de Cuenca.

Una experiencia en contacto con la naturaleza.

Paseo en bici por la Hoz del Júcar (*)
Una de las peculiaridades por las que la ciudad de Cuenca es única y enórmemente bonita es por su simbiosis entre las construcciones urbanas de su casco histórico y la agreste naturaleza que ofrecen las formaciones geomorfológicas de las hoces del los ríos Júcar y Huécar. Las casas colgadas sobre los farallones de estas hoces no son otra cosa que la continuación de la belleza que posee la frondosidad de estos profundos barrancos. Con este artículo os proponemos recorrer una de esas hoces, la del Júcar, de una de las formas más respetuosas posible con la naturaleza: en bicicleta.

Cuenca y sus casas colgadas.

Ciudad Patrimonio de la Humanidad.


Casas colgadas de Cuenca.
En cualquier conversación en la que se hable de los atractivos turísticos de la ciudad de Cuenca, inevitablemente se nombrará en primer lugar las casas colgadas (Ojo: son casas colgadas, y no casas colgantes. A los conquenses no les gusta nada esta segunda denominación). Esto es así porque su original imagen se ha convertido en el icono más representativo de un casco histórico que está repleto de rincones llenos de encanto. De ese modo el viajero que visite por primera vez la ciudad, se sentirá un tanto decepcionado por las citadas casas colgadas, no tanto por no ser dignas de admiración, sino por las excesivas expectativas que posiblemente tenga puestas en ellas. En cambio, a buen seguro que se sentirá gratamente sorprendido al descubrir el resto del casco antiguo.

Monasterio de Uclés.

El Escorial de la Mancha.

Detalle en la fachada de la Iglesia.
Aquel viajero que se llegue hasta el Monasterio de Santiago Apóstol de Uclés se sorprenderá cuando su vista se enfrente por primera vez a la impresionante mole del edificio. Se trata de una construcción que, aunque combina diferentes estilos arquitectónicos, en el conjunto predominan las líneas herrerianas, circunstancia por la cual ha recibido el sobrenombre de El Escorial de la Mancha. La relevancia del monasterio es mayor, si cabe, por el hecho de levantarse junto a pequeños pueblecitos, de marcado ambiente rural, en la comarca de la manchuela conquense. Pese a todo, muestra una estampa altiva, compartiendo protagonismo con las torres y murallas del viejo castillo que le precedió en el tiempo.

Parque Arqueológico de Segóbriga.

Centro de Interpretación de Segóbriga.
Una de romanos.

Si quieres conocer como se vivía en una ciudad del antiguo imperio romano, nada mejor que visitar una de sus ciudades o, mejor dicho, lo que queda de ella. En la Península Ibérica tenemos varios ejemplos en distinto estado de conservación. Uno de ellos es la ciudad de Segóbriga, ubicada en el término municipal de Saelices, en la provincia de Cuenca. Su acceso es muy fácil, pues apenas se encuentra a tres kilómetros de la Autovía que une Madrid con el levante, a la altura del kilómetro 103. Teniendo en cuenta que se trata de una ciudad de más de dos mil años de antiguedad, y que fue abandonada hace más de mil, su estado de conservación es más que aceptable, sobre todo si lo comparamos con otros de similares características, siendo uno de los parques arqueológicos más importantes de España.

Misterio en las caras de Buendía.

La ruta secreta de la Alcarria conquense.

Escultura de la ruta de las caras.
La Alcarria, esa tierra a la que la gente no le da la gana ir, tal como venía a decir el ilustre Camilo José Cela en su clásico libro de "Viaje a la Alcarria", todavía esconde secretos capaces de sorprender a los más avezados viajeros. Uno de esos lugares esotéricos es la Ruta de las Caras de Buendía. Este misterioso rincón, cada vez más conocido, está lleno de una fuerza envolvente capaz de sobrecoger a aquellos que no saben muy bien lo que va a ver.
Para llegar hasta este escondido lugar hay que ir primero hasta la pequeña población de Buendía, en plena Alcarria conquense. Desde allí parte un camino de tierra, perfectamente señalizado, de unos cuatro kilómetros de longitud. El recorrido se puede hacer andando, o en coche, hasta un pequeño aparcamiento al pie del pinar que pone fin a las tierras de cultivo. Desde allí el paseo, de aproximadamente una hora de duración, va mostrando al viajero el encanto y el misterio de las distintas figuras arrancadas a base de martillo, cincel y buena dosis de esfuerzo a la roca arenisca.