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Ciudad de Ibiza, Patrimonio de la Humanidad.

Una Joya en el paraíso Balear.

Portal de Ses Taules
Cuando se habla de unas vacaciones en Ibiza, todos piensan en largas noches de fiesta en sus mundialmente conocidas discotecas o de playas paradisíacas con un ambiente desinhibido y, verdaderamente, todo eso es Ibiza. Pero no solo eso. Ibiza también ofrece al viajero un interesante patrimonio cultural. Prueba de ello es que su casco histórico, o Dalt Vila, fue declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Conviene recordar que el recinto amurallado de la ciudad es unánimemente considerado el mejor conservado de todo el Mediterráneo tras el de La Valetta, en Malta.

Dicen que va a durar más que la obra del Escorial.

Un monasterio que marcó tendencias.

Manasterio del Escorial.
Existe una expresión popular según la cual, cuando algo se demora en exceso, se dice de ello que va a durar más que la obra del Escorial. Pues bien, la primera vez que visite el Monasterio de San Lorenzo del Escorial y supe que habían tardado veintiún años en construirlo, no me pareció que se prolongara tanto aquella obra. Incluso hoy en día, cuando caigo por este municipio madrileño y recuerdo esa expresión, no solo no me parece excesivo el tiemplo empleado en su construcción, sino que, dada la magnitud del edificio, lo considero más bien escaso. No hay que olvidar que se levantó en el siglo XVI, cuando erigir grandes obras, como es el caso de muchas catedrales, se prolongaba durante varios siglos.

Un viaje por los cerros de Úbeda.

Plaza de Juan Vázquez de Molina.

Sacra Capilla del Salvador del Mundo.
Cuenta la leyenda que estando las huestes de Alfonso VIII dispuestas para la conquista de la ciudad, un caudillo de éste se vio prendado por la belleza de una doncella. Llegado el momento de entrar en batalla, el caudillo prefirió el encuentro con la doncella a la lucha con el adversario. Acabada la batalla y preguntado por el Rey sobre su paradero durante la contienda, el irresponsable militar no tuvo otra ocurrencia de responder que se encontraba por esos cerros de Úbeda. Y así fue como esto de andar con el pensamiento en otro lugar al que corresponde ha quedado expresado con esa frase de estar por los cerros de Úbeda.

Acueducto de Segovia, dos siglos de historia

...y como si no pasara el tiempo para él.


Ahí está viendo pasar el tiempo, y como si la cosa no fuera con él. El acueducto de Segovia, con dos siglos a sus espaldas, se muestra tan lozano como posiblemente estaba cuando se levantó. Es la construcción de época romana que mejor se conserva en la Península Ibérica. Toda una magnífica obra de ingeniería que tenemos tan vista  y tan visitada, que ya casi no nos llama la atención. Hasta los mismos segovianos parece que le dieron la espalda cuando durante muchos años permitieron la circulación rodada entre sus arcos. Una osadía que puso en riesgo su conservación. Incluso hoy en día se nos antoja que los vehículos se aproximan demasiado a este monumento que, por sí solo, puede ser considerado Patrimonio de la Humanidad, un título que ya ostenta la ciudad.

Cuenca y sus casas colgadas.

Ciudad Patrimonio de la Humanidad.


Casas colgadas de Cuenca.
En cualquier conversación en la que se hable de los atractivos turísticos de la ciudad de Cuenca, inevitablemente se nombrará en primer lugar las casas colgadas (Ojo: son casas colgadas, y no casas colgantes. A los conquenses no les gusta nada esta segunda denominación). Esto es así porque su original imagen se ha convertido en el icono más representativo de un casco histórico que está repleto de rincones llenos de encanto. De ese modo el viajero que visite por primera vez la ciudad, se sentirá un tanto decepcionado por las citadas casas colgadas, no tanto por no ser dignas de admiración, sino por las excesivas expectativas que posiblemente tenga puestas en ellas. En cambio, a buen seguro que se sentirá gratamente sorprendido al descubrir el resto del casco antiguo.

Ciudad de Cáceres, patrimonio de la Humanidad.

Palacios, conventos, iglesias y murallas.

Torre en la ciudad de Cáceres.
La ciudad de Cáceres, del mismo modo que le sucede al resto de la comunidad autónoma de Extremadura, es una gran desconocida. Al menos eso se puede deducir por el  número de turistas que cada año acude hasta allí. Las autoridades competentes están intentando promocionar el turismo en la reguión y lo cierto es que, con ciudades con un patrimonio como el que tiene Cáceres, no les debe resultar complicada la tarea. No en vano, la Unesco declaró a Cáceres como Patrimonio de la Humanidad en el año 1986. Antes, en 1968, el Consejo de Europa la había declarado como el Tercer Conjunto Monumental de Europa. Justos reconocimientos para una ciudad que alberga un casco antiguo que podemos catalogar como uno de los más hermosos y mejor conservados.

Prerrománico asturiano.

Dos joyas declaradas patrimonio de la humanidad.

Santa María del Naranco.
Cuando uno llega por primera vez a la capital asturiana, se encuentra con numerosos lugares de obligada visita y, si no dispone del tiempo necesario, difícilmente podrá abarcar todos ellos. Se enfrenta entonces a una difícil elección: ¿qué ver ahora, y qué dejar para futuras visitas? Ante este dilema mi consejo es que dirija sus pasos hacia el monte del Naranco. Es esa montaña en cuya cima, a unos seiscientos metros de altitud, se encuentra el monumento al Sagrado Corazón de Jesús que domina toda la ciudad de Oviedo. Ese es el camino que debe seguir el viajero, aunque no ha de subir hasta lo más alto del monte. La propuesta que aquí les hago se encuentra a mitad de camino, en la ladera del monte del Naranco. Allí se encuentran, separadas por unos doscientos metros, dos joyas del prerrománico asturiano: Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo.

Baeza, joya renacentista de Jaén.

Hermana y rival de Úbeda.

Se hallan en el centro geográfico de la provincia jienense dos ciudades, apenas separadas por unos nueve kilometros, que rivalizan en belleza. Esas dos ciudades son Úbeda y Baeza. Rodeadas por unos campos ondulantes poblados por infinidad de olivos, estas ciudades ofrecen al viajero los conjuntos arquitectónicos renacentistas más representativos, no solo de la provincia de Jaén, sino posiblemente de toda Andalucía. Como cada una de esas ciudades merece por sí sola una atención personalizada, este artículo se dedica a la ciudad de Baeza. Otro día le tocará el turno a Úbeda.

Segovia y el Titirimundi.

Una excusa más para visitar la ciudad.

Titiritero por las calles de Segovia.
Son muchos los motivos que el viajero puede encontrar para visitar una vez más la ciudad castellana de Segovia: el Acueducto romano, sin duda, el mejor conservado de la península Ibérica y, por ende, el más fotogénico; el Alcázar, cuya estampa nos recuerda los castillos medievales de centroeuropa; la catedral gótico-plateresca, con ese bosque de pináculos pétreos que presenta a los transeúntes de la plaza de Mayor; la iglesia templaria de la Vera Cruz, con todo el misterio que rodea a la Orden del Temple. El monasterio de Santa María del Parral; y así otros tantos edificios que le han valido a la ciudad el reconocimiento por parte de la Unesco como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Plaza Mayor de Salamanca.

Punto de encuentro.

Soportales de la Plaza Mayor.
Cuentan los salmantinos de cierta edad que antaño la Plaza Mayor era el lugar al que acudían chicos y chicas para encontrarse. Para ello utilizaban una estrategia tan sencilla como eficaz. Los chicos, en grupo, paseaban bajo los soportales en una dirección, dándole la vuelta a la plaza. Las chicas, también en grupos, lo hacían en la dirección opuesta. De ese modo, unos y otros se veían, y se dejaban ver, un par de veces por cada giro completo que le daban a la plaza. El sistema era tan eficaz, que no solo veían, y se dejaban ver, al pretendido o pretendida, sino que ante los ojos de cada jovenzuelo, desfilaban todos los miembros del sexo opuesto.

Murallas de Ávila.

El recinto amurallado más fotogénico.

Espadaña del Carmen.
La ciudad de Ávila es una pequeña capital de provincias situada a poco más de un centenar de kilómetros de la capital de España. Como tal, sus principales ingresos vienen, amén de la desproporcionada cantidad de funcionarios capitalinos, de la explotación del turismo procedente en su gran mayoría de Madrid. Así pues, los tópicos turísticos están potenciados y promocionados al límite. 

Santiago de Compostela.

La Plaza del Obradoiro.

Fachada de la catedral compostelana.
Dicen en Galicia que cuando llueve en verano, las carreteras de acceso a la capital gallega se colapsan. La razón es que al no poder ir a la playa debido al mal tiempo, todos los turistas piensan lo mismo y se van a vistar Santiago. Puede ser esta una buena excusa, pero nunca un motivo. A la capital compostelana si algo le sobra, son motivos para ser visitada. Muchos de esos motivos se concentran en un único espacio: la Plaza del Obradoiro.