Donde la historia alcanza el cielo
En lo alto de la sierra de São Mamede, en el distrito de Portalegre y muy cerca de la frontera española, se encuentra Marvão, uno de esos lugares que parecen detenidos en el tiempo. Encaramado sobre una imponente formación rocosa, a más de 800 metros de altitud, este pequeño pueblo ofrece una de las estampas más espectaculares de Portugal. Sus murallas medievales, sus calles empedradas, sus casas blancas y su castillo convierten la visita en un auténtico viaje al pasado.





